sábado, 11 de agosto de 2018

DIME, COBARDE


Dime, porqué ya no entras
Dime, porqué rondas y me ignoras
Ni la puerta de atrás usas.
Cada día tengo la puerta abierta
Dime, ¿otra joya te fascina?
¿Otra fortaleza te estimula?
¿Querrás forzar otra muralla?
Nunca quisiste la puerta real
Entrando con pompa y circunstancia
Dejando el regalo deseado
Preferías sigilo innoble y sucio
Violentando mi virtud
Y gozábas con mi dolor,
Entrabas como un ladrón,
Tenias llave, la de mi corazón,
Te habría franqueado
Habría gozado incluso
Con tu gozo; pero no querías,
Necesitas la violencia,
Conquistar, no convencer,
Pulsar el dolor que causas
Escuchar lamentos de agudo dolor
Beber lágrimas amargas de impotencia
Y acabar sucio de inmundicia
Oler mi miedo, mi rabia,
Ni siquiera arrepentirte ante mi nausea,
Ni borrar la sonrisa sardonica
Que es tu penitencia.
Sal de mi vida
Como has salido siempre de mi cuerpo
A hurtadillas,
Vergonzante,
Cobarde.

viernes, 20 de julio de 2018

ESCLAVO DE ESCLAVO


Entraste en mi vida, arrasaste,
Te abriste paso en mi cuerpo
Con tus ojos,
Tus labios calientes;
Esas manos sin piedad acariciando,
Descubriendome mi deseo
Mirando de frente mi natutaleza,
Y abrazandola, abrazandote.
Espantándome de verme desnudo,
Escandalizado de  conocerme al fin.
Earthquake, me decias
Y sentía moverse mi suelo,
Haciendome caer una y otra vez,
Siempre cayendo sobre ti, que me atabas.
Violabas mi casa y yo aplaudía
Me robabas el cuerpo que te ofrecía.
Te entregaba mis tesoros,
Mi vida, mi futuro, mi pasado, el todo,
Me vaciaste de mi hasta ser nada
...y me abandonaste, tirado como basura.
Basura soy, basura triste, basura esclava
Te llevaste mi voluntad,
Me encadenaste a tu corazón
Quisiste cortar la cadena sin poder.
Galvanicé los eslabones con sangre,
Los endurecí con lágrimas,
Se hicieron de titanio y desengaño.
Eres ahora mío,
Esclavo de esclavo,
Eres ahora reo de mi cuerpo
Yo soy el vendabal ahora; que barra,
Que reorganice tu vida,
Seas entregado como victima
Y desees ser inmolado en el altar de mi cuerpo.
Entraré a saco en tu orgullo
Te humillaré,
Pero no dejaré de amarte
No te desalojaré de mi memoria
Así serás ya mío, para siempre
Para nunca.

domingo, 1 de julio de 2018

DESPUES DE LA RUTINA, LA RUINA


Me despierta con sobresalto incluido, mi mujer. Dice algo como que siempre seré un aburrido y me empuja a la cama. Me lavo los dientes con desgana al tiempo que resuena en mi memoria un onirico..., "en tu casa o en la mía" lo olvido y me encamo.
Di muchas vueltas, notaba el roce calido de Marisa, me acerqué beligerante y ella me rechaza con un "¿tu no sabes la hora que es?" Le doy la espalda y me digo en esa frontera de la conciencia en que no estás ni dormido ni despierto, "debí dejar que me la mamase David", Marisa contestó un "que dices" y yo ya estaba dormido. Pasé mala noche y a las seis ya estaba en pie y a las siete entraba en el despacho de mi servicio. Puse en orden lo atrasado y a y media bajé a la cafeteria.
No mucha gente. Me quedo en la barra y pido el cafe con un suizo. Y en esto que aparece David: Como está el jefazo hoy y la carcajada suave que acompañó la frase, sin saber cómo tuvo la virtud de sacarme de dentro un optimismo que no tenía idea que tuviera. Pronto vienes tú a trabajar, no te parece David. Mas bien que tarde es ya para irme, espero el relevo y a casa, he tenido una jodida guardia. Dormiré algo y luego a ver que hago, puede que vaya al cine, no se. Vienes al cine esta tarde, le preguntó con  descaro a Fernando. ¿Pero es que este chaval no tiene limite? pensó Fernando, y aún así sintió una sensación de plenitud, como de reconocimiento de la propia valía, pero su rol en ese momento no era el de agradecido interlocutor, aunque se percató en un instante que no le hubiera desagradado sentir el roce de sus labios sobre los suyos. Al darse cuenta de la brecha de seguridad en su identidad rapidamente se recompuso y contestó con un airado "¿donde vas?" que a él mismo, al escucharse le sorprendió. David no turbo el gesto aunque esbozó una sutil sonrisa medio entornando los ojos y pasandose la punta de la lengua por los labios susurró muy quedo para que el cotilla de Raul tras la barra no se enterase: "me produces ternura. Resistete pero tú mismo sabes que tienes la batalla perdida" enarcó las cejas, amplió la sonrisa se dio media vuelta y se fue.
Dejé el café a medio terminar. Ese chico tenía la virtud de sacarme las cabras del corral. Que coño se habría creido el niñato.
A media mañana mi eficaz momia particular me dice que ha llamado un residente de Infeccioso, "David, dice que se llama" ha dejado su número, que usted le dijo que llamara para dejarlo. Me quedé congelado como el fotograma de una mala pelicula de espias. Transcurrió una eternidad en la que tuve tiempo para evaluar como reaccionaba. El descaro de ese chico rayaba el codigo penal, y sin embargo me gustaba, en lo más hondo el descaro y eso mismo me irritaba. "Pasemelo" intenté adoptar un tono neutro, de nula importancia, pero tuve la necesidad de explicar, y no se porqué, David daba su teléfono. "Quiero tenerlo localizado, tienen en aislamiento un paciente que me interesa"
De forma totalmente inadecuada, incorporé el numero a la agenda de mi teléfono y le envié un whatsapp pidiendole explicaciones muy cabreado. Le amenazaba incluso con la comisión de ética. Una vez enviado durante cinco minutos no solté el celular esperando respuesta y como no la hubo colegí que se había dado por enterado de mis amenazas y las había tomado en consideración. Con el teléfono en la mano comienza a campanillear, Marisa; "Fernando, te importa comer en el club voy con Mercedes y las otras a una subasta benefica y luego iremos al cine. Pero no llegaré tarde a casa" Le contesté que de acuerdo y ella me dijo que era un sol, lo de siempre; si le hubiera puesto alguna pega habría sabido lo que era una bandera de la legión cabreada.
Fue colgarle a Marisa y recibir un whatsapp de David. Sentí que se me enfriaba la cara y la boca del estomago se me subía a la garganta. Empecé a temblar y a transpirar a un tiempo. La pantalla me tenía hipnotizado, no podía apartar la vista, negandome a creer lo que veía; un GIF del propio David en el que aparece desnudo cubierto por una toalla que cae poco a poco dejando insinuar lo que no se termina de ver. Y un mensaje "venga, ¿nos vamos al cine esta tarde o no?"
Sentía que estaba aprisionado y lo peor es que estaba encantado de estar en esa prisión. Mirando fijamente el telefono no era capaz de decidir si responder con otro whatsapp o hacer una llamada de voz. Finalmente sin pensarlo absolutamente teclee un mensaje. "Quedamos a la hora del aperitivo donde el otro día. Te invito a comer a mi club, luego ya veremos"
Pulsé send y me quede esperando. No hubo respuesta inmediata. Al cabo de poco un ok y un emoticono de un besito volvió a iluminar la pantalla. Pensé que David tenía una inagotable capacidad de sorprenderme. Esos emoticonos no los usaba ni mi mujer; y al tiempo que me indignaba me halagaba, tal es la capacidad de narcisismo que poseemos.
Transcurrió la mañana con la espesura de un puré de patata espeso. No avanzaba, el tiempo era de plomo y deseaba que llegase la una de la tarde, pero el reloj era cruel y se negaba a mover sus saetas.
Al fin me vi en la barra del bar donde nos vimos por última vez. Estaba dando el primer sorbo a mi cerveza cuando apareció David acompañado de una chica no muy alta, delgada de buen tipo a la que llevaba cogida de una forma muy erotica por la cintura. Será cabronazo, pensé, resulta que tiene pareja, aunque podría ser su hermana. Se acercaron con la sonrisa pintada en la cara. Don Fernando, le presento a Julia, mi novia, ah, estupendo, repuse, viene a  comer  con nosotros al club. David hizo una mueca de contrariedad, Julia es titular de un juzgado y está de guardia. La jueza se disculpó, me tomo una caña y una tapa de algo y esa va a ser mi almuerzo. Tengo esperando un detenido para tomar declaración. Lo siento de veras le contesté aunque sin saber cómo en mi fuero interno respiré aliviado.
"Bueno, ¿y qué, colega?" así de suelto de cuerpo me soltó en cuanto su novia salió por la puerta del bar. Esa forma de preguntar, clavando sus pupilas en las mías, dibujando una sonrisa franca en sus labios y enseñando una imperfecta hilera de blanquisimos dientes. Le pregunto por esos incisivos algo montados y sonrie aún más mientras me dice que tiene fobia a la silla del dentista. "Pero vamos a dejar de hablar de mi boca, Fer, ¿te puedo llamar Fer?" no tengo idea de por qué no me importaba el trato de aquel crío que no llegaba a los treinta. Y no, no tenía intención de tener sexo con él, sencillamente me sentía bien a su lado; su espontaneidad, su descaro infantil, su falta evidente de maldad eran el reverso de lo en que yo me había convertido sin darme cuenta. Me habría gustado abrazarle, y besarle inocentemente, como al hijo que me hubiera gustado tener, pero me incomodaba y asustaba a la vez que visualizando ese abrazo en mi mente, mi cuerpo reaccionase como lo hacía.
No entiendo nada David, le encaré como si fuera un pupilo del que me sentía responsable, ¿a que juegas? me citas, intentas ligarme, me confundes y me presentas a tu novia; ¿novia, de verdad? Julia es una chica encantadora y además hacéis  una pareja que da envidia, pero entonces..., me puedes decir... Y me interrumpió poniendome dos dedos en los labios. Fue algo tan evidente que me dio la impresión que se hacia un silencio espeso en el bar o eso era lo que yo esperaba cuando a continuación me besase los labios dada la forma de clavarme su mirada en la mía. Pero fue solo un instante el preciso para decirme con media sonrisa: eres un puto carca, que nunca has sabido disfrutar de lo que la vida te ha ofrecido. Y sin dejarme defender cambiando el tono grave me soltó que si le iba a llevar a ese club tan exclusivo para triunfadores a comer.
Me tenía colado, y lo peor es que él lo sabía. Era su juventud, su medida irresponsabilidad, su innnato optimismo, su frescura. Aquella que yo tuve y no supe aprovechar y ahora no habia marcha atrás salvo tener cerca a aquel muchacho y poder participar de algo de su envidiable inmortalidad.
¿Y si en lugar de al club, vamos a casa y relajadamente charlamos? lo intenté.
Me contestó medio escandalizandose de que me lo quisiera trajinar: si quieres que vayamos a tu casa, antes vamos al club, que nos vean juntos; el morbo es primordial, ¿ves como eres un carca? y desde luego si quieres que nos quedemos solitos, en mi casa.
Me manejaba a su antojo y lo peor es que me encantaba, pero mientras pudiera no debería ser evidente. Me disponía a poner cara de jefe de servicio cabreado para cortar de raíz el tsunami que se me cernía cuando escuché una voz familiar.
¡Fernando! también tú has decidido venir aquí, y dirigiendose a David le dijo como si le conociera de toda la vida, las tapas son de tres estrellas. Mi mujer con sus amigas coreandola me dice: bueno, presentame a éste buen mozo, y David se presentó solo dando a cada una de las mujeres  cálidos besos: soy nuevo en el servicio de Don Fernando, mintió, y me ha invitado para conocerme  mejor.
Mi mujer rapidamente me dijo que teníamos que organizar una cena en casa e invitar a David, "con tu mujer, no, será tu novia, eres muy joven, porque ¿tendrás novia? un chico así de guapo no puede estar solo" David contestó que se acababa de ir y que por supuesto aceptaba cuando Don Fernando estimase oportuno.
Se despidieron las mujeres, "esta reunión es de mujeres, nada más, asi que nos vamos"
Nada mas irse, se me acerca David y susurrando, de forma dura me escupió en la cara: "con ese pedazo de mujer que tienes andas por ahí flirteando con un chaval como yo"
Y sin más explicaciones, se dio media vuelta y se fue.

lunes, 18 de junio de 2018

BORN TO SERVE


Quiero que seas cruel con mis pezones
Qué azotes mis nalgas hasta el delirio.
Atame a tu cruz sin culpa alguna,
Somete mi soberbia con cadenas,
Sin remordimientos usa dildos de dolor.

Mantenme esclavo de tus caprichos,
Perfórame el capullo con tus aretes,
Traspásame la lengua con dos piercings
Y que pueda llevarte al cielo con mi boca.

Deseo que me enjaules en tu mazmorra;
Hazme sufrir de hambre y sed.
Ver la sangre de mis labios en los tuyos
Orgasmo de esclavitud es verte gozar,
Como bebes mis lágrimas de deseo,
Me llevas al borde del precipicio
Y me niegas mi propio semen.

Vistes de tafilete que marca mis deseos,
Tus curvas son el puerto que escalar
El látigo mi cielo, la vara mi gloria,
Esa soga con que me sojuzgas
Es el sueño que me hace sonreir.

No me castigues con la libertad,
Mantenme con la vista humillada,
Hazme dormir a tus pies como perro,
Dame de comer tus sobras sobre el suelo,
Pateame cuando te lama los pies,
No me dejes hablar, solo gemir de dolor.

Naci para servir un amo y eres tú;
La vida misericordiosa me entregó a ti,
Mi muerte será un regalo si la deseas
El último servicio a mi dueño.

viernes, 15 de junio de 2018

BUDDIES -5-


Isabel preguntó a todos que querían tomar, "por culo ahora no, Juan" y estalló en una carcajada, "que se que te gusta, mamonazo, sobre todo si te folla, Isaac", Juan se abrió de brazos como pidiendo una tregua a su novia, "Isabel, joder" Isabel se le acercó y le dio un beso de cariño, diciendole que él sabía perfectamente que le quería y que no le importaba que de vez en cuando estrechasen lazos de camaradería entre los dos, porque a ella le constaba que la quería de verdad.
Cada uno con su copa en la mano, quedaron todos en silencio un instante, "ha pasado un angel" dijo festivo Isaac y Sandra ante el asombro de todos preguntó de forma forzadamente inocente, "¿tendrán polla, los angeles? todos rieron a gusto y Sandra continuó "es que si la tuviesen, éste -por Isaac- se hacía santo para ir al cielo" se le quedó mirando de forma pérfida y añadió "ya que estamos de secretitos al descubierto, que salgan" Isaac como azorado y algo palido le replicó "niña, no es un secreto que a veces, muy a veces, tengo mis cosas con Juan, pero tanto como para que me vuelva loco un nabo, tía..." Sandra se le queda mirando con una sonrisilla cinica y le pregunta "hace quince días cariño, me dejaste el coche" Isaac con cara inexpresiva le dice que "y qué"; Isabel dando palmas incita a Sandra "sigue, sigue" olfateando sangre fresca. Sandra reta a Isaac "¿sigo?" a lo que su novio desafía con un "sigue, si te sale del coño". Sandra permaneció callada unos instantes, mientras Isabel expectante, Juan algo confundido y Fernando divertido esperaban el desenlace y todos sabian que algo se iba a revelar alli algo impactante.
"Está bien, allá va: tuve la mala suerte de dar un bordillazo y me quedé sin rueda. Aparqué, salí del coche, un señor muy amable se detuvo y me preguntó que si necesitaba ayuda, le dije que si sabía cambiar una rueda y el hombre se puso manos a la obra. Al sacar la rueda de repuesto en su alojamiento del maletero, me entregó un CD que había lleno de polvo con unas letras pintadas BBBK. le dije que debía ser de mi novio y me lo guardé. Después de cambiar la rueda el hombre se fue en su coche y yo continué. Cuando llegué a casa estaba en ascuas por ver que tenía el disco"

Estuvieron los tres recogiendo y haciendo la comida, las tipicas salchichas hervidas con puré de patata instantaneo. Comieron y Juan fue el que les puso las pilas. "Nada de siestas ni leches. Tenemos cosas que contarnos, ¿a que sí? Pues venga yo caliento el agua para tomarnos un café  y a vomitar. Cartas boca arriba; aquí cada cual va a enseñar su juego y ninguno va a hacer ningún aspaviento. Vamos a revelarnos todo lo que incluso a nosotros mismos nos cuesta reconocer. Tenemos que conocernos como si fuesemos siameses. "¿quien va a empezar?"

Isabel estaba que no era capaz de estarse quieta, "Sandra, vamos, que había en el CD no nos tengas en vilo" Sandra con expresión de conmiseracion se volvió a Isaac "¿quieres que lo cuente yo, o quieres contarlo tú? De verdad que he visto la grabación decenas de veces, me la se de memoria, intentando atisbar un gesto, un ademán que te excluyera, pero no he podido, me he tenido que rendir; eras tú, y lo que ya no se es cuantas veces mas lo has hecho, o si lo de la grabación fue solo fruto de la locura de esas pastillitas que se te ve tragar o de esas profundas inhalaciones que se te ven hacer. La grabacion es de casi media hora, y eso da para mucho" A Isaac le había huido la sangre de las mejillas, se le había afilado la nariz y tenia los labios color papiro. Se le notaba tragar saliva con difcultad hasta que rompió a hablar,"lo voy a contar yo y sin paliativos" dos gruesos lagrimones le resbalaron hasta las mejillas alcanzandole las comisuras de los labios. Era un salobre, el de las lagrimas, que no sabía porque le resultaba excitante. "No se si alguno..." rompió a llorar desconsoladamente. Sandra le abrazó, le acunó como si fuera un bebé antes de su toma horaria y le cubrió de besos, "ya está cariño, si quieres no le doy al play y nos vamos" Isaac sumergió su cara en los senos de Sandra se calmó lo mejor que pudo y levantando la cabeza se dirigió a los presentes: "aquí hay alguien que sin haberlo visto, sabe cual es el contenido del CD" todos se miraron intentando averiguar quien de entre ellos estaba en el misterio; al final todas las miradas convergieron sobre Juan. Éste levantó bien la cabeza y fue observando uno a uno a todos los presentes: "Isaac, sabes que somos amigos, de los de verdad, tanto que a veces necesitamos demostrarnoslo fundiendonos carnalmente. Y sabes que a veces yo te he dado gusto a pesar de no gustarme del todo esas particularidades que a ti te morbosean tanto. Eso, Isaac, siempre ha sido un secreto y nunca ha salido de mi boca desde que te sinceraste en aquella acampada con Jero. Me consta que Jero tampoco ha hablado..." Isabel puso cara de perplejidad mirando a Juan, "y cuando ves tu a Jero. Eso pedazo de cabrón no me lo has contado" Juan bajó la cabeza, luego la levantó mirando a su novia y enarcando las cejas y encogiendose de hombros le dijo que en privado le contaría. Fernando que a todas luces estaba divirtiéndose, protestó "joder, venga ya, yo también quiero saberlo y eso que no tengo ni puta de quien es Jero; pero primero, el CD, ¿lo vamos a ver o por lo menos nos lo vaís a contar, alguien? Cuéntalo tu Juan" Fernando protestó entre dientes diciendo aquello.

"Yo" dijo Isaac y se quedó callado un rato. Jero y Juan le instaron al unisono: "¿que?" y ya Isaac empezó. "No os vayáis a reir. A unos nos ponen unas cosas y a otros otras. Cuando comprendí que a Jero le excita que le azoten me resultó extraño y más aún cuando me di cuenta en medio de un escalofrío que me gustaba hacerlo. Lamento que a veces te zurre muy fuerte, Jero" Este se revolvió incomodo sobre el saco de dormir sonriendo pero sin mirar a los ojos a Isaac, "eres el unico que me lo sabe hacer. Mi novia me azota, y me gusta, pero como el castigo que me aplicas tú, es que me pajeo recordando tus palizas, y no soy maricón, que conste, ya quisiera yo que Cruela me azotase como tú. Pero estabas hablando tú Isaac, tío, que ya yo contaré como es lo mío" Isaac continuo balbuceando de forma ininteligible hasta que explotó "Joder me averguenza decirlo, es, es, como decirlo, no se, reconozco que me pone a mil pero en frio..., venga ya Isaac" dijo Juan, "somos tus amigos, nadie te va a reprochar nada. Me has perforado el ojal, te lo he petao yo a ti, se a que sabe tu semen y has degustado el mío; ¿de que coño te averguenzas?" Isaac respiró profundamente, miró a los ojos alternativamente a Juan y a Jero y se lanzó a la piscina. "Me gusta que un tío se mee encima de mi, a ser posible en la calle con gente pasando cerca y vestido. Me gusta mearme encima y ver como los pantalones se me van mojando y un charco va aumentando a mis pies. Me gusta buscar el chorro del que me mee con la boca y sentir el sabor salado y caliente en la boca. Cuando estoy muy, muy salido me gusta tragarlo y en el colmo ya me gusta que me meen directamente con la polla dentro de la boca sin perder ni una gota, tragandolo todo. Muchas veces es tanta cantidad la que trago que lo vomito después, pues bien ese  vomito me excita aún más, tanto que una vez después de eso rogué a un tío que me mease dentro del culo, convertir mi ojete en un retrete. Todo esto me pone a mas de mil".
Juan y Jero estaban impactados y no quitaban la vista de Isaac sin mover un musculo, hasta que Jero saltó "me va a estallar la polla dentro de la castidad, pero si te apetece te meo ahora mismo; ¡vaya morbazo!" Juan escuchaba hablar a Jero y sin darse cuenta se acariciaba el capullo sobradamente lubricado por el esmegma que le arrojaba a borbotones la punta de su rabo, "si quieres, Isaac, me cuesta bien poco echarte la meada encima, en la boca o en el culo incluso; si que tiene que ser excitante" A Isaac se le iluminó la cara, "entonces, no os da asco ni nada. Esperarme, que me quito el bañador y me pongo los vaqueros y una camiseta. Hostias, vaís a hacerme el cerdo mas feliz de esta  cochinera"

Fernando estaba como el papamoscas, con la boca abierta. Tenia pintada en la cara una sonrisa bobalicona como la del niño que ve en su santo su primera bicicleta. Sandra tenia cara de asco y miraba a Isaac con incredulidad. Juan miraba como disculpandose a Isaac por haber relatado cuales eran las aficiones ocultas de su amigo. "¿Pero tu le has meado alguna vez?" inquirió intrigada Isabel a su novio. Juan se puso morado en ese instante e Isabel hizo como que se sorpredía "No me lo puedo creer" para a continuación dirigirse a Isaac: "¿pero te ha meado alguna tía alguna vez, o solo te mola si es un tío" palmoteó y daba saltitos de alegría, estaba encantada con las revelaciones, "venga Isaac, ¿alguna tía?" Isaac estaba a punto de derrumbarse del todo, "no, y no se, en serio, si porque no he encontrado una chica que le excite hacerlo, o porque solo me pone si me mea un chaval; no lo se" Sandra le interrumpió, "es que tienen que ser tíos, cariño, el video del CD es clarisimo. Se reconocen los sitios donde trascurren los hechos, las calles y eso y son lugares de cruising de gays" Fernando estaba que ya no podía más " ¡en la calle! ¿un outdoor? eso no me lo pierdo. Tenemos que verlo, Sandra, ponlo ya; estoy otra vez empalmadisimo" Su hermana le palpó la entrepierna a su hermano, "wow, vaya empalme. Tu quieres mear a Isaac, sinverguenza, anda niegamelo" a Isaac le brillaron los ojos cuando escuchó a Isabel interpelar a su hermano. Juan se dio cuenta del cambio de actitud de su amigo y levantó la voz, "si te lo haces con éste yo quiero participar, tío. Pero primero el CD, venga, dejemonos de  chorradas que yo tambien estoy salido otra vez y se nos acaba el domingo"

sábado, 19 de mayo de 2018

BUDDIES -4-


Sinceramente, no se porqué acepte ir de acampada con Isaac y Jero. Jero era alumno de un curso por encima del nuestro, o sea de cuarto y no se veía mal chaval; su novia era la que parecía mas rara, era gotica, como si eso se llevase aún, pero era algo más que un look; en su mirada había algo intrigante. Se hacía llamar Cruela (Loli era en realidad) y a mí siempre me sostenía la mirada de una forma que me producía escalofríos. Muchas veces, cuando acompañaba su afilado cuchillo de pupila de un imperceptible lamido de labios con su lengua escarlata brillante, la verdad es que al escalofrío le acompañaba una erección explosiva y una taquipnea de origen ansioso.
Cuando Jero dijo que Cruela no podía venir de acampada que tenía otras obligaciones, casi que lo agradecí, aunque me quedó una inquietud que me hacía pensar en que obligaciones podía tener un finde una estudiante de traducción; podía tener que estudiar, pero no había exámenes en lontananza. Me escamó. Por otra parte Sandra, alegó compromisos familiares y no me pareció mal. Yo salía por aquel entonces con una chica muy sensual que cantaba como los ángeles y estaba matriculada en medicina. Matriculada, lo que no significaba que estudiase. Cantaba ese finde en un pub y lógicamente Lucía, que se llamaba la chica, se excusó.

Sandra miraba a Isaac absolutamente descolocada por la actitud de Isabel y Fernando. Isabel con cara malevola se dirigió a ella y le incitó a que pusiese duro a Isaac: "nunca le he visto la polla a tu novio", Sandra se puso morada de indignación, se levantó de un salto y tiró de su novio, "¡vaya mierda de degenerados, vamonos!", Isabel, sin perder la compostura remachó el clavo, "chica, es que Juan sepa a que sabe la polla de tu novio y yo ni siquiera sepa que tamañito tiene, no me parece bien" Sandra soltó como si estuviese candente la mano de Isaac, se encaró con él, le fulminó con la mirada y casi sin poder articular palabra le preguntó: "dime que no es cierto". Isaac le mantuvo la incendiaria mirada unos interminables segundos, después sin el menor atisbo de vacilación le contestó con un "es cierto, Sandra, tan cierto como que tu hermana mayor desde que eras pequeña te acaricia con demasiado interés determinadas partes de tu cuerpo, incluso con su lengua, ¿o me equivoco mucho?" Sandra dio signos de perder pie e Isaac la auxilió hasta sentarla en la silla de la que tan airadamente se habia levantado. Isabel gozando de la mano de su hermano lanzó una risotada mientras se ponía sarcastica "mira la mosquita muerta".

El padre de Jero era un reputado arquitecto con edificios firmados en medio mundo. Tenía además de fama, dinero y lo que ello conlleva. Quisimos ir a a acampar a un lugar idilico en un prado cerca de un rio cristalino de la sierra pero al que se accedia por parajes abruptos. A tal efecto Jero se trajo el Hummer de su padre, se metía por donde hiciese falta y le sobraba capacidad para los equipos.
Llegamos a eso de mediodia y montamos la tienda, luego Isaac propuso bañarnos en un recodo del río donde el agua se remansaba y formaba una piscina natural. Nos desnudamos los tres, sin bañador y ahí es donde me fijé en las señales que Jero tenía en las nalgas, como de azotes o correazos; eran bien evidentes y de diferentes tiempos. Cuando le pregunté por las señales de evidente castigo se volvió y no pude evitar exclamar un: "joder, que es eso". Jero se llevó la mano a su sexo, se lo tocó y preguntó: "¿esto?".
No se porqué pero al ver el adminiculo que ocultaba su pene hizo despertar al mío. Al ver como se mostraban orgullosos mis dieciocho centímetros no pude mas que sonrojarme. Isaac me dió un manotazo, y me dolió, al tiempo que soltaba una carcajada, "te ha gustado esa parafilia, ¿eh, mariconazo?" No le hice caso y me dirigí a Jero preguntandole con la mirada y mi actitud, al tiempo que me ocultaba el sexo "¿tienen que ver las cicatrices con esa cosa..., que es eso, joder, Jero?"
Me explicó  (allí, en medio de la naturaleza, en pelotas y con Isaac de espectador) que él era esclavo de Cruela y como tal debía portar castidad, "ella me dice que es el ama de mi polla, que el culo es mío" para evitar tanto malas ideas propias como ajenas. "Si me empalmo, como ahora me está pasando, esta jaula lo impide y el candado que lleva me impide liberarlo. La llave es de Cruela". Cuando le pregunté por las cicatrices, noté que por el artefacto del pene comenzaba a destilar liquido de excitación. Isaac le tocó la punta recogio un poco de esmegma y lo hizo deslizar entre sus dedos al tiempo que se reía " estas cachondo perdido. En cuanto se empieza a hablar de nalgas y azotes" luego me acercó sus dedos con el moco del pene a los labios, me retiré rapidamente y le mandé a la mierda. Arrancó del borde del rio una rama tierna y fexible y me la ofreció. "Anda, azotalé, se corre, con aparatito y todo" yo rehusé y entonces fue él, el que le atizó un latigazo en la parte baja de las nalgas y la raiz de los muslos; inexplicablemente para mi Jero expuso aún mas su trasero acercandose a Isaac al tiempo que gritaba: "más fuerte cabrón, dame mas fuerte" Isaac le zurró con mas ganas aún y Jero lanzó un gemido de placer. No se porqué pero volví a empalmarme. Jero le instó a Isaac a hacerlo con mas saña "Cruela si sabe hacerlo, me tiene que dar temblores de dolor, mas fuerte" Isaac me ofreció la vara "azotale tu, Juan, te va a estallar el nabo, te gusta, reconoceló"
Si, era cierto, me ponía aquello, no lo entendía, pero me ponía. Sujeté con firmeza la vara y agarrandole por el brazo comencé a azotarle con fiereza. Con los movimientos del cuerpo y escuchando los gemidos y las suplicas de castigo de Jero sentí que sin tocarme se me acercaba el orgasmo y a cada vergajazo el placer se me disparaba. En el momento que escuché el alarido de Jero anunciando que se corria, lancé yo mi primer chorreón de semen. Isaac lo observaba divertido y regocijado gritaba que hacia tiempo que no se lo pasaba tan bien en un peep show.

Sandra comenzó  a sollozar, empezó a intentar una disculpa del tipo, yo no quería, yo no sabía, hasta que Isaac le recordó que su hermana solo tiene un año y medio más que ella y que la aventurilla comenzó cuando ella tenía casi trece y su hermana Ana le faltaba poco para quince. "Fue cosa de las dos Sandra, que no pasa nada porque tu hermana te enseñe el dificil e intricado camino al goce sin complejos. De hecho aún hoy seguis haciendoos unos sesenta y nueve de escandalo; Sandra, déjalo ya. Mira Isabel y Fernando, no hay problema, y Juan tampoco tiene problema. Los hermanos se quieren y se lo demuestran". Cuando la chica sorprendidisima interrogó con la mirada a su novio Isaac le contó con la mayor naturalidad que Ana se lo dijo cuando medio formalizaron su relación, "te quiere tanto, Sandra, que me avisó de que no te fuera a hacer daño porque me tendría a ella enfrente, y me lo contó todo. A mi no me importa, yo tengo mis más y mis menos con Juan, ¿verdad Juanito? Isabel lo sabe, ¿y que? son cosas entre amigos, nos pajeamos o nos follamos, como nos vamos de copas, da igual; él quiere a Isabel y yo te quiero a ti"
Isabel, entonces, sin inmutarse se quitó el pantalón del pijama, las bragas y sacó el pene enhiesto de su hermano, se sentó de espaldas a él  ensartandose con su miembro luego se echó hacia atrás abrió bien las piernas y con sus dedos indices indicó a Juan que la penetrase por delante. Ante el espectaculo, Isaac cogió de la mano a Sandra y le dijo: "tu un pezón y yo el otro, a mordisquearlo bien" Juan cuando tuvo a su alcance a Isaac le agarró los pezones y comenzó a pellizcarselos con fuerza. Isaac comenzó a gemir de placer y Sandra al verlo se giró y puso su sexo al alcance de la boca de Fernando. En ese momento Fernando comenzó a correrse e Isaac ante el estimulo de los pezones se sacudió el pene y se corrió sobre Isabel, en el momento que ella y Sandra por obra de la lengua de Fernando se corrian al unisono. Juan fue el ultimo, se salió de Isabel, porque no tenía condón y al empezar a eyacular Isaac se lanzo a recibir el semen en su cara y labios, luego se fundió en un beso con Sandra. Esta, ya acabado todo, le preguntó a su novio: "no sabía nada de ese secreto tuyo de los pezones"

Aun goteaba semen el pene encapsulado de Jero cuando le pregunté desde cuando llevaba ese artilugio y le excitaba una buena tunda. Contestó que más o menos el tiempo que Isaac descubrió el poderío de un pezón torturado con sabiduría. Me quedé mirando sorprendido a Isaac y él ladeó la cabeza diciendome que no todo se cuenta siempre, sobre todo las debilidades. Cuando Jero se me acercó para enseñarme su aparato de castidad me fijé bien y un gran anillo le perforaba el capullo. Le pregunté. "Otro signo de esclavitud. Me excita ser el esclavo de Cruela. Me excita que me use para follarse. En el momento que empieza a azotarme y me quita la castidad, me vuelvo loco, me inserta un plug enorme y se me calza en la polla hasta que se corre. Yo me corro también y luego me da su coño para que se lo coma. Es el paraiso" Me acerqué a Isaac y le cogí una buena presa en el pezón izquierdo, le retorcí, sabía que le estaba haciendo daño, "te jode o te pone" me dijo que por favor siguiese y observe como su glande comenzaba a babear, "¿te gusta?" le volví a preguntar, me contestó que le enloquecía y que le castigase el otro pezón a la vez que se corría. Fue comenzar a retorcer los dos pezones a la vez y comenzó a eyacular semen que me cayó encima a mí. Cuando acabó, nos bañamos los tres para quitarnos las corridas de encima.
Cuando salimos y nos secamos dije: "vaya, parece que vamos a tener que sincerarnos de una puta vez"

domingo, 6 de mayo de 2018

BUDDIES -3-


"¿Se lo pediste tú?, no me lo puedo creer". Puse cara seria y le dije que borrase esa mueca sardonica de su cara. "Quería que todo aquello acabase porque estaba empezando a intrigarme y no importandome entregarme, que se corriese y me iba" Isabel se puso falsamente seria, me aseguró que ella lo entendía, porque tambien pasó su crisis cuando su hermano, siendo los dos adolescentes, la quiso sodomizar, deseando ella que le descerrajasen su puerta principal. Hasta que le cogió el gusto y la combinacion de ano ocupado que simulaba vagina ocupada e inteligente y habilidosa estimulación del clitoris fueron la combinación perfecta. "Quiero que sepas que te comprendo perfectamente. Venga, te la coló, y qué"

Mis palabras eran de urgencia, que acabase de una puta vez, no me dolía y había dado mi palabra, maldita palabra, como si eso significase algo. Y lo hizo y no se si a propósito o no, "olvidó" ponerse el condón. No me di cuenta, claro; me saco el estimulador de próstata y me penetró. Y sucedió lo impensable. La polla de Isaac era bastante más gruesa que el estimulador y al entrar por el recto, sentí un orgasmo, como el que me había provocado el dildo, pero más intenso, más gratificante con una eyaculación abundante que hizo que de forma espontánea le agarrase a mi amigo por las nalgas para forzar una penetración más profunda. Cuando Isaac comprendió mi acción, se le iluminó la cara y me soltó un "!te gusta!" qué me llegó al alma y en ese instante supe que él tenía su orgasmo. Acabó él y al salir dijo satisfecho "WoW, y a pelo". Al principio no lo entendí pero cuando vi que con el pico de una sábana se limpiaba sin sacarse nada, miré a la mesilla de noche y allí estaba nuevecita la goma en su envase metalizado. Me puse en pie y el meco de mi amigo se me desbordaba por las piernas y corría rodilla abajo. Le puse de vuelta y media y ganas no me faltaron para hostiarle. Y ya me desesperé del todo cuando me dijo: "venga, guarrilla, que te han preñado, lávate bien el coño" me fui hacia él, pero mi ojal no dejaba de destilar y me daba un asco insufrible, "cabrón, es la última vez, que hijo de puta, no ponerte la goma" a lo que con todo el cinismo del mundo le contestó que le supliqué con tanta urgencia..." Ya no le contesté, me duché, me medio sequé deprisa, tenía ganas de salir de allí, y me largué sin decir nada dando un portazo.

"Anda, abre tú" me suplicó Isabel. Fui a la puerta y allá estaba plantado Fernando. Le dije que pasase que su hermana estaba en el salón. Era muy delgado, alto y cuerpo de gym. indudablemente se parecía a Isabel y se lo tuve que decir, "chico eres la fotocopia de mi chica" me contestó que eran gemelos, que qué podía esperarse. Cuando llegó al salón, Isabel dio un salto gritando el nombre de su hermano. Le echó en cara, en broma, que la tenía abandonada por su novia y luego con tono mimoso le dijo: "y mi culito tiene hambre" al escucharlo, se puso colorado, se azoró tanto que mirandome comenzó a balbucear lo que debía ser una excusa. Su hermana le puso su dedo índice de la mano derecha sobre los labios y llevo la mano izquierda a su bragueta. Él se cortó todavía más. Empezó a chorrearle sudor la frente y me dió pena. "Qué mala eres Isabel" y viendo la cara descompuesta que tenía Fernando le pasé el brazo por el hombro y le atraje al sofá. Nos sentamos uno junto al otro y le puse al día de todo. De lo de él con su hermana, de lo nuestro, lo de Isaac, nuestras puertas traseras y entonces él se relajó. "Joder, tío, gracias, no veas el marrónazo que se me venía encima. Y esta hermana que tengo, que siempre ha sido una chufla" Isabel para entonces se estimulaba descaradamente el clítoris a través de la ropa y les guiñaba el ojo a su hermano y a Juan. "Qué tal una doble? Me pido a mi hermano por detrás"
Le conté a Fernando que estábamos esperando a Isaac y a su novia y que la idea era que puesto que la novia estaba ajena a todo hacerle la putada para devolverle la que me hizo a mí cuando hacía años me la clavó sin condón y con engaños de prestidigitador.

Sali de aquella habitación bufando como un toro recién picado. El cabrón ese me acababa de dar por el culo y me habia dejado. Sentía como me resbalaba el ano por efecto de la dilatación, y lo que era peor, no me disgustaba y ya en el colmo el orgasmo que tuve fue como descafeinado o viciado, porque no podía desligar su recuerdo de la penetración de Isaac y su cara de goce extatico corriendose dentro de mi, como si me estuviese preñando, ese hijo de la gran puta me las tenia que pagar. Estaba saliendo a la calle ya con las claritas de la mañana cuando escuché a mi espaldas pasos apresurados y una voz: "Juan, espera coño, perdona. Deja que te lleve a tu casa; ¿que te vas a ir, andando?
Me revolví absolutamente congestionado por la ira, le fulmine con la mirada, el corazón galopandome en el pecho y las uñas clavadas en las palmas de las manos con ganas de estrellar los puños en su puta cara, y grité: "eres un mariconazo y un cerdo y yo otro por dejarte hacer" las lágrimas ya se me amontonaban en los ojos, escocían por la congestión que provocaba la rabia y nublandome la vista. Isaac se me acercó despacio, con precaución, esperando la hostia y muy despacio me estrechó en sus brazos, entonces me di cuenta que el también lloraba y me susurraba al oído que tenía razón, que se había portado mal y que le perdonase. Entre sollozos, deshecho, le pregunté si era gay se habia enamorado de mi y no se atrevía a decirmelo. "Que no  tío, que me he pasao de lo guarro que estaba, que me he pasao, lo siento"
Deshicimos el abrazo, nos fulminamos con la mirada y crei ver en la suya una oscuridad sucia, no fue capaz de mantenerme la mirada y sonriendo forzadamente me animo a entrar en el coche y me dejo en mi casa. Durante el trayecto no abrió la boca y al detenerse en mi portal me dijo: "no creo que volvamos a tener otra sesión,  pero quiero que sepas que sigo siendo tu amigo Isaac, para lo que quieras" y remarco, en lo que quieras.

Isabel llevaba la voz cantante y sin recato alguno manipulaba la bragueta de su hermano, mientras yo le hurgaba a ella entre sus piernas. Entonces Isabel me cogió la mano y me la llevó a la bragueta de Fernando mientras acercaba la mano de su hermano a su entrepierna, "iros conociendo, no seáis tímidos, sobre todo tu Fernando, ¿que crees, que no se lo del devaneo adolescente con el vecino de arriba, bastante mayor que tu?", Fernando se mostró asombrado de que su hermana supiese aquello. "Lo se. Me resultaba extraño que ese hombre tuviese que darte clases de derivadas, cuando en el instituto era vox populi que tu eras un maquina en calculo diferencial, y por otra parte llego un momento que tu experiencia en sexo creció de forma alarmante"
Fernando asintió y reconoció que lo que tuvo  con aquel vecino quince años mayor que él le marcó. "Soy bisexual y a estas alturas no creo que sea un secreto. De no haber sido por él habría estado convencido de ser gay, pero el me abrió los ojos, aunque me encuentre mas comodo con una tía y más despendolado con un tío. Por eso cuando estoy con los dos a la vez, es cuando más disfruto" después nos dijo que no cambiaría a su novia por nada ni nadie.
Campanilleo el timbre de la puerta. Isabel me mandó a abrir, "será Isaac, Juan, abre mientras mantenemos las temperatura, mi hermano y yo.
Al abrir la puerta Isaac con su amplia sonrisa y los brazos abiertos me saludó efusivamente, "a Sandra, ya la conoces" Sandra me dio dos besos y les deje paso para entrar.
Al llegar al salon, Sandra más  que Isaac, pusieron cara de sorpresa; Fernando con el pantalon de Isabel desabrochado manipulaba por dentro lo que provocaba en mi novia pequeños gemidos. Sin levantarse ni Fernando dejar de tocar el sexo de Isabel saludaron a Isaac. Yo les presenté, "Isaac, este es Fernando, gemelo de Isabel, y por lo que veis son mucho mas que hermanos" a lo que Fernando apostilló sin perder la sonrisa: "y su puerta de atras es mía" y continuó Isabel: "la puerta principal como podeis comprender es de Juan" Sandra estaaba tensa y le cogía con fuerza la mano a Isaac que dijo a modo de chascarrillo: "pues anda que no hay puertas traseras abiertas, ¿verdad Juan?" Yo le contesté seco que si lo decía por él mismo. Y en ese momento se me vino a la cabeza aquel verano de tercero de Escuela que organizamos unos dias de excursión con las novias y que al final no pudieron ir y decidimos irnos solos nosotros.