domingo, 6 de mayo de 2018

BUDDIES -3-


"¿Se lo pediste tú?, no me lo puedo creer". Puse cara seria y le dije que borrase esa mueca sardonica de su cara. "Quería que todo aquello acabase porque estaba empezando a intrigarme y no importandome entregarme, que se corriese y me iba" Isabel se puso falsamente seria, me aseguró que ella lo entendía, porque tambien pasó su crisis cuando su hermano, siendo los dos adolescentes, la quiso sodomizar, deseando ella que le descerrajasen su puerta principal. Hasta que le cogió el gusto y la combinacion de ano ocupado que simulaba vagina ocupada e inteligente y habilidosa estimulación del clitoris fueron la combinación perfecta. "Quiero que sepas que te comprendo perfectamente. Venga, te la coló, y qué"

Mis palabras eran de urgencia, que acabase de una puta vez, no me dolía y había dado mi palabra, maldita palabra, como si eso significase algo. Y lo hizo y no se si a propósito o no, "olvidó" ponerse el condón. No me di cuenta, claro; me saco el estimulador de próstata y me penetró. Y sucedió lo impensable. La polla de Isaac era bastante más gruesa que el estimulador y al entrar por el recto, sentí un orgasmo, como el que me había provocado el dildo, pero más intenso, más gratificante con una eyaculación abundante que hizo que de forma espontánea le agarrase a mi amigo por las nalgas para forzar una penetración más profunda. Cuando Isaac comprendió mi acción, se le iluminó la cara y me soltó un "!te gusta!" qué me llegó al alma y en ese instante supe que él tenía su orgasmo. Acabó él y al salir dijo satisfecho "WoW, y a pelo". Al principio no lo entendí pero cuando vi que con el pico de una sábana se limpiaba sin sacarse nada, miré a la mesilla de noche y allí estaba nuevecita la goma en su envase metalizado. Me puse en pie y el meco de mi amigo se me desbordaba por las piernas y corría rodilla abajo. Le puse de vuelta y media y ganas no me faltaron para hostiarle. Y ya me desesperé del todo cuando me dijo: "venga, guarrilla, que te han preñado, lávate bien el coño" me fui hacia él, pero mi ojal no dejaba de destilar y me daba un asco insufrible, "cabrón, es la última vez, que hijo de puta, no ponerte la goma" a lo que con todo el cinismo del mundo le contestó que le supliqué con tanta urgencia..." Ya no le contesté, me duché, me medio sequé deprisa, tenía ganas de salir de allí, y me largué sin decir nada dando un portazo.

"Anda, abre tú" me suplicó Isabel. Fui a la puerta y allá estaba plantado Fernando. Le dije que pasase que su hermana estaba en el salón. Era muy delgado, alto y cuerpo de gym. indudablemente se parecía a Isabel y se lo tuve que decir, "chico eres la fotocopia de mi chica" me contestó que eran gemelos, que qué podía esperarse. Cuando llegó al salón, Isabel dio un salto gritando el nombre de su hermano. Le echó en cara, en broma, que la tenía abandonada por su novia y luego con tono mimoso le dijo: "y mi culito tiene hambre" al escucharlo, se puso colorado, se azoró tanto que mirandome comenzó a balbucear lo que debía ser una excusa. Su hermana le puso su dedo índice de la mano derecha sobre los labios y llevo la mano izquierda a su bragueta. Él se cortó todavía más. Empezó a chorrearle sudor la frente y me dió pena. "Qué mala eres Isabel" y viendo la cara descompuesta que tenía Fernando le pasé el brazo por el hombro y le atraje al sofá. Nos sentamos uno junto al otro y le puse al día de todo. De lo de él con su hermana, de lo nuestro, lo de Isaac, nuestras puertas traseras y entonces él se relajó. "Joder, tío, gracias, no veas el marrónazo que se me venía encima. Y esta hermana que tengo, que siempre ha sido una chufla" Isabel para entonces se estimulaba descaradamente el clítoris a través de la ropa y les guiñaba el ojo a su hermano y a Juan. "Qué tal una doble? Me pido a mi hermano por detrás"
Le conté a Fernando que estábamos esperando a Isaac y a su novia y que la idea era que puesto que la novia estaba ajena a todo hacerle la putada para devolverle la que me hizo a mí cuando hacía años me la clavó sin condón y con engaños de prestidigitador.

Sali de aquella habitación bufando como un toro recién picado. El cabrón ese me acababa de dar por el culo y me habia dejado. Sentía como me resbalaba el ano por efecto de la dilatación, y lo que era peor, no me disgustaba y ya en el colmo el orgasmo que tuve fue como descafeinado o viciado, porque no podía desligar su recuerdo de la penetración de Isaac y su cara de goce extatico corriendose dentro de mi, como si me estuviese preñando, ese hijo de la gran puta me las tenia que pagar. Estaba saliendo a la calle ya con las claritas de la mañana cuando escuché a mi espaldas pasos apresurados y una voz: "Juan, espera coño, perdona. Deja que te lleve a tu casa; ¿que te vas a ir, andando?
Me revolví absolutamente congestionado por la ira, le fulmine con la mirada, el corazón galopandome en el pecho y las uñas clavadas en las palmas de las manos con ganas de estrellar los puños en su puta cara, y grité: "eres un mariconazo y un cerdo y yo otro por dejarte hacer" las lágrimas ya se me amontonaban en los ojos, escocían por la congestión que provocaba la rabia y nublandome la vista. Isaac se me acercó despacio, con precaución, esperando la hostia y muy despacio me estrechó en sus brazos, entonces me di cuenta que el también lloraba y me susurraba al oído que tenía razón, que se había portado mal y que le perdonase. Entre sollozos, deshecho, le pregunté si era gay se habia enamorado de mi y no se atrevía a decirmelo. "Que no  tío, que me he pasao de lo guarro que estaba, que me he pasao, lo siento"
Deshicimos el abrazo, nos fulminamos con la mirada y crei ver en la suya una oscuridad sucia, no fue capaz de mantenerme la mirada y sonriendo forzadamente me animo a entrar en el coche y me dejo en mi casa. Durante el trayecto no abrió la boca y al detenerse en mi portal me dijo: "no creo que volvamos a tener otra sesión,  pero quiero que sepas que sigo siendo tu amigo Isaac, para lo que quieras" y remarco, en lo que quieras.

Isabel llevaba la voz cantante y sin recato alguno manipulaba la bragueta de su hermano, mientras yo le hurgaba a ella entre sus piernas. Entonces Isabel me cogió la mano y me la llevó a la bragueta de Fernando mientras acercaba la mano de su hermano a su entrepierna, "iros conociendo, no seáis tímidos, sobre todo tu Fernando, ¿que crees, que no se lo del devaneo adolescente con el vecino de arriba, bastante mayor que tu?", Fernando se mostró asombrado de que su hermana supiese aquello. "Lo se. Me resultaba extraño que ese hombre tuviese que darte clases de derivadas, cuando en el instituto era vox populi que tu eras un maquina en calculo diferencial, y por otra parte llego un momento que tu experiencia en sexo creció de forma alarmante"
Fernando asintió y reconoció que lo que tuvo  con aquel vecino quince años mayor que él le marcó. "Soy bisexual y a estas alturas no creo que sea un secreto. De no haber sido por él habría estado convencido de ser gay, pero el me abrió los ojos, aunque me encuentre mas comodo con una tía y más despendolado con un tío. Por eso cuando estoy con los dos a la vez, es cuando más disfruto" después nos dijo que no cambiaría a su novia por nada ni nadie.
Campanilleo el timbre de la puerta. Isabel me mandó a abrir, "será Isaac, Juan, abre mientras mantenemos las temperatura, mi hermano y yo.
Al abrir la puerta Isaac con su amplia sonrisa y los brazos abiertos me saludó efusivamente, "a Sandra, ya la conoces" Sandra me dio dos besos y les deje paso para entrar.
Al llegar al salon, Sandra más  que Isaac, pusieron cara de sorpresa; Fernando con el pantalon de Isabel desabrochado manipulaba por dentro lo que provocaba en mi novia pequeños gemidos. Sin levantarse ni Fernando dejar de tocar el sexo de Isabel saludaron a Isaac. Yo les presenté, "Isaac, este es Fernando, gemelo de Isabel, y por lo que veis son mucho mas que hermanos" a lo que Fernando apostilló sin perder la sonrisa: "y su puerta de atras es mía" y continuó Isabel: "la puerta principal como podeis comprender es de Juan" Sandra estaaba tensa y le cogía con fuerza la mano a Isaac que dijo a modo de chascarrillo: "pues anda que no hay puertas traseras abiertas, ¿verdad Juan?" Yo le contesté seco que si lo decía por él mismo. Y en ese momento se me vino a la cabeza aquel verano de tercero de Escuela que organizamos unos dias de excursión con las novias y que al final no pudieron ir y decidimos irnos solos nosotros.

domingo, 29 de abril de 2018

BUDDIES -2-


Nos cruzabamos con algún coche que se dirigiría al curro. Isaac iba deprisita y yo pensaba que quizá me había equivocado al responder con la boca pero impulsado por el deseo de aliviarme de la tensión que estaba haciendome polvo los huevos. No paraba de moverme en el asiento del Leon de Isaac, por la incomodidad del empalme. Viendome tan ansioso Isaac me dijo que si no era capaz de esperar los cinco minutos que faltaban para llegar, me la sacase y sin mancharle la tapicería me la machacase, "pero de hacerme la paja a mi no te libras"

Isabel me sugirió para aliviar la tediosidad del domingo que llamasemos a Isaac y a su hermano y a ver que pasaba, le conteste que Sandra no tenia idea si sabría de la liberalidad de su novio, aunque me quedé pensativo, "mira, pues si, que no lo sepa. Aquella faenita de Isaac, precisamente aquella noche que yo iba con Sandra no se me ha olvidado"

Aparcó el  coche lo mas cerca que pudo de la entrada de forma brusca; tenía prisa, me urgió a que le siguiese y no pudo ni esperar el ascensor. Corrió escaleras arriba subiendo los peldaños de dos en dos. Llegó a su habitación y desde la puerta me hizo señas con la mano mientras susurraba, para no alborotar que me diese prisa.
Entré en su cuarto y cerró la puerta y sin pararse a más comenzó a desnudarse. Era evidente que no era la primera vez que escenificaba esa coreografia, se le encontraba suelto de cuerpo; "vamos, tío, desnudate ¿no tienes ganas de correrte?"
En un santiamén quedó como su madre le trajo al mundo, y a pesar de estar ya harto de verle desnudo, la figura que tenía delante era otra, como si estuviese viendo una película nueva. Mientras yo me desnudaba, preguntandome porqué estaría haciendolo, Isaac se estimulaba su pene esperando, sin demasiado interes porque prefería mirar una revista que sacó de debajo de una pila de papeles, y por lo que pude atisbar era una rubia explosiva y generosa penetrada por dos garañones. He de reconocer que esa visión me excitó y para cuando me desembaracé del boxer había recuperado la erección que traje durante todo el trayecto en coche. "Ah, cabrón, estas cachondo perdido. Está buena Sandra, ¿eh?" y al tiempo que decía esto ampliando su sonrisa hacía presa en mi verga. Me parecía todo irreal y le dejé hacer hasta que me largó un "cogeme la polla tu a mí, Juan, joder".
La  verdad es que hacía meses que no le tocaba el rabo a Isaac y no me resultó desagradable; al principio con timidez, no con el desparpajo que lo hacia él con el mío y poco a poco fui entrando en faena. Empecé a derramar precum, del estado de excitación en el que me había dejado Sandra y ello le hizo sorprender a Isaac, "tío, estás muy salido" y recogiendo ese liquido filante de deseo con los dedos, me los llevó a la boca. Me retiré de él malhumorado con un "¿que haces, joder?" al tiempo que me limpiaba con el dorso de la mano izquierda. Se me quedó sonriendo delante de mi a modo de reto y sentenció: "mira, chalao, y aprende" se exprimió su uretra haciendo salir su propio líquido preseminal, lo recogió entre su dedos y se lo llevó a la boca: "no sabe a nada, pero te pone guarro, verás", se me acercó, se agachó y se metió mi pene en la boca. Me quedé helado, aunque sintiendo una sensación grata, pero quise retirarme, me sujetó por las nalgas y no me lo consintió. Me dejé llevar, no sin protestar, "hacerse una paja es una cosa, y esto es una mariconada, y no quiero decir con esto que no me guste". Sin sacarse mi verga de la boca, levantó los ojos y me guiñó. Luego me dejó se levantó, me miró a la cara muy serio y me dijo que no quería volver a tener que explicarme nada, que estaba muy excitado y quería satisfacer su sexo; que no había tías y solo estaba yo, "no somos gays ni de lejos, pero nos ayudamos y depende de lo salido que esté uno, el cuerpo le pide una cosa u otra. No tengo un coño que comerme, pero tienes algo parecido a un clitoris, ¿me dejas que disfrute?
Me sentí avergonzado, como si le estuviese a mi amigo poniendo pegas para alcanzar su cielo. Asentí, con un leve parpadeo, me empujó hasta la cama, me tumbó en ella y se colocó en posición de hacernos una felación mutua. Me dio apuro negarme, después de lo que me dijo y me dejé hacer en la seguridad de que en mi boca no iba a entrar su nabo, por mucho que él me mamase el mío. Comenzó con su felación que no se cómo conseguía que fuese profundisima lo que a pesar mío me proporcionaba un placer exquisito. Isaac me restregaba su sexo por la cara con la esperanza de que me doblegase y abriese la boca que mantenía firmemente cerrada. Pero sucedió algo con lo que yo nunca habría contado. Mi amigo dejo el pene y comenzó a lamerme las bolsas de los testiculos, otro placer que no imaginaba que pudiera darse. Me concentré en ese placer, bajaron mis defensas y sin saber como su lengua se insinuaba en mi ano sin voluntad propia le facilité el trabajo levantando las piernas y elevando el periné al tiempo que abría la boca en un suspiro de placer y su pene se colaba dentro. He de confesar que la combinación de ano, lengua de Isaac, su verga y mi boca conformaron un todo que no me hizo desagradable la felación, es más, me apliqué con fruición a su lamido y relamido, mientras él seguía con su estimulación de ano. En un momento de placer extremo me dijo: "déjame que te la meta por el culo, cabrón, me pongo una goma y te follo, estoy que no puedo más"
De un golpe me puse en pie, se me bajo la libido por completo y me tiré practicamente por los boxer: "hasta aquí, Isaac, esto es ya demasiado. Tu ya te has follado el culo de otros, seguro, pero el mío, no. Y me voy ya" Isaac seguía con una erección tremenda, "venga tío, no seas así, no puedo más. Tengo un lubricante que ayuda a la dilatación, te juro que lo voy a hacer con mucha suavidad y además te va a gustar..., te lo digo por experiencia" me dejó a cuadros, "que a ti te han partido el culo, ¿quien, cuando, donde? Joder Isaac eres una caja de sorpresas. Venga dime, me excita este chisme de portera". Me contó que el año anterior a entrar yo en el equipo uno de los mayores que ya había acabado la carrera le buscó las vueltas, le convenció y se lo hizo. Que el tío aquel era bisexual, tenia su novia, pero que un culo de tío le apetecía de vez en cuando, "la verdad es que lo hizo muy bien, fue molesto al principio pero en cuanto dilaté fue muy agradable, la verdad. Lo hicimos en su habitación de la residencia. "¿No vas a querer probar? Mira yo empiezo, ya has visto lo que te ha gustado con la lengua; ¿que te duele o es muy desagradable? lo dejamos. Por favor. Otro dia lo haces tu conmigo. Te va a gustar follarte algo tan estrecho"

"Coge tú el fijo" El teléfono fijo reclamaba atención, hice caso a Isabel y descolgé. "Era tu hermano, que viene solo, su novia ha tenido que ir a casa de su madre", a Isabel se le iluminaron los ojos y se llevó las manos a la entrepierna poniendo cara de placer. "Como te folla el culo tu hermano, nadie, ¿no es cierto? pues que sepas que me pone cachondisimo" me llevé la mano al pantalón y marqué el bulto que hacia mi pene, le pregunté, que qué tal una doble por el culo a lo que ella contestó con cara pícara que no sabía si su hermano estaría de acuerdo. "Por cierto, ¿como fue aquella primera vez? Nunca terminaste de contarmelo.

Nunca conseguí explicarme del porqué de aquel: "venga, vale, joder, pero que conste que no me hace ninguna gracia"
Isaac exhibió una amplisima sonrisa y abriendo el cajón de la mesilla sacó un tubo de color lila y blanco y un condon.
"Como se hace, como me pongo. Joder, me escucho diciendo esto y no me lo creo"
Me di la vuelta y me flexioné hacía adelante. Isaac me dijo riendo que no, que me tumbase en la cama sobre la espalda y levantase las piernas en "V". A continuación me aplicó una cantidad de lubricante en el ano y empezó a masajear con los dedos. Cuando llevaba un rato masajeando me dijo que me tocase el ano. Me quedé helado. "¿que has hecho, que es esto" le grité alarmado. No me había dado ni cuenta y lo que yo creía que eran dedos masajeando era solo un dildo que ya tenía insertado. "El lubricante para primerizos, lleva un anestesico local que impide el dolor de la dilatación del esfinter interno. Sácate tu mismo el plug, con delicadeza, y luego te lo vuelves a insertar" hice lo que me dijo, tiré con cuidado de la parte que sobresalía y comprobé que había oposición, hice mas fuerza y ahora si, senti que se me abría el culo para expulsar después rapidamente una pieza de forma cónica. No sentía dolor, solo una sensación extraña, no desagradable ni agradable, aunque si estimulante. Isaac me dió mas lubricante e intente introducirlo con mucho cuidado. Me daba miedo empujar e Isaac me ayudó, sentí una sensación como de defecar y a continuación, sentí como que mi cuerpo tiraba hacia dentro del plug. La sensación era de bienestar. Entonces mi amigo empezó a manipularlo haciendolo entrar y salir. Era agradable, la verdad. "¿No sientes nada, como un calambre en el capullo, algo extrañamente placentero, como de ir a correrte?" le contesté que no. Entonces revolvió en el cajón de donde había sacado el lubricante y sacó una especie de dildo de forma rara. "Es un estimulador prostatico, cuando lo inserte te va a salir semen acompañado de un placer como de orgasmo pero no tan intenso y prolongado" Efectivamente a medida que lo introducía y luego lo movía dentro de mi empezó a destilar mi pene abundante semen y acompañado de un placer muy dulce y entonces, sin pensarlo se lo dije: "sacame eso y mete tu polla y acabemos, esto es placentero y eso no me gusta nada"

lunes, 23 de abril de 2018

BUDDIES

Una tarde de domigo más. Daba igual que se tuviesen ocho años y se languideciese de aburrimiento con el horizonte del colegio al dia siguiente o que se tuviesen treinta años y con tu novia de veinticuatro al lado.
Desde que la conocí, hacia ya dos años, no quise cometer el mismo error que cuando con veinte años tuve mi primera novia y me callé el pequeño detalle de que no me importaba, es más, agradecía, una sesión de bud-sex. No me pareció reseñable hablarle de ello ya que en esas sesiones, el sexo era sexo y punto. Cero implicación emocional. Era muy excitante averiguar el momento de la eyaculación en medio de una felación para evitar tener que tragarse el semen; ya se sabe que es una de las mentiras mas extendida: "sigue, sigue, que yo te aviso cuando me venga"
Igual de excitante que intentar engañar al que en ese momento te hace la mamada a ti. Parecía mentira pero al salir de uno de estos encuentros anonimos, tenía más ganas de hacerlo con mi novia, se alargaba más el encuentro.
El caso es que aquella primera novia, recién venido de uno de esos encuentros, no pudo evitar olerme en la polla un perfume a tabaco y madera irremediablemente masculino, que ella sabía que no era mío. Y allí se acabó.
Por eso cuando me arregle con Isabel tras el primer y maravilloso polvo acariciadola le dije que, de alguna forma, necesitaba de vez en cuando un encuentro "raw" que era un sexo físico, sin alma. Se me quedó  mirando fijamente y supe la respuesta..., pero me equivoqué. "Me gustaría ver como te folla un tío"
Me dejo mas sonado que un boxeador de tercera en un combate amañado.
Balbuceando, completamente descolocado, le dije (y encima avergonzandome de ello) que nunca nadie me había taladrado, ni mi polla había olido a mierda nunca. Yo mismo me sorprendí disculpandome por no haber sido dado por culo ni siquiera imaginármelo. No sabía si le mentía con la suficiente convincencia. No se porqué no le dije la verdad desde el primer momento.
Empezó a acariciarme las bolsas con mucha parsimonia y con delicadeza se fue acercando con sus dedos al ano. Me lo acarició insinuando levemente la yema del dedo y con voz mimosa me dijo: "Yo no quiero que te hagas novio del tio que te folle; bud-sex, cariño. ¿No vas a hacer eso por mí?"
Me dejo la mente en blanco con sensación de vacío en la boca del estomago y yo la dejé en la cama y me fui a la ducha mientras escuchaba a mi espalda "piensatelo, cariño, que más da que te la metan por la boca o por el culo y además me pondría a mil que me comieses mientras te sodomizan". Me empalmé solo de imaginarlo.
Salí de la ducha secandome la cabeza e Isabel se masturbaba voluptuosamente en la cama. Le dije que si no había tenido suficiente y me contestó levantando las piernas y acariciandose el ano.
"¿No quieres probar Juanito? Si yo lo aguanto, porque no tú"
He de confesar que sentí como si crestease por el K2, pero imaginar su ano perforado por mi verga hizo que tuviese una erección explosiva. Siempre estuvo entre mis fantasias mas prohibidas penetrar a una tía por el ojal, ahora se me presentaba la oportunidad. Ella al ver la respuesta casi automática a su petición me animó abriendo bien las piernas y separandose las nalgas. Tiré la toalla y me abalancé a la cama, ella se ensalivó el ano y me animó. Escuché su gemido de a medias dolor y placer y el rictus de dolor/placer de su cara hizo que la penetrase de un  golpe de cadera y me corriese instantáneamente.
Al tiempo lo hacía ella escuchando mi grito animal. Cuando detuvo el jadeo, apostilló "Cabrón, podías haber tenido más cuidado, me has destrozado el culo, o la tienes más grande de lo que yo creía o hacia ya tiempo que no me daban por detrás"
Si antes estaba descolocado, ahora ya no sabía que pensar. Con cara de carajote recién zumbado le interrogué con la mirada.
Soy gemela con Fernando, ya sabes, y los dos calentitos. Habría estado fatal que me hubiese preñado de mi hermano. A los catorce fue la primera vez. La verdad es que fue muy considerado, le echó tiempo y fue muy placentero. Nos queremos mucho. Desde hace un año que se echó novia no tenemos relacion carnal. No se si a su novia la sodomiza. Lo cierto es que yo ya lo echaba de menos.
"Yo no lo he echado de menos nunca y lo siento por ti, pero, no se si podré". Mentí una vez más.

Aquella aburrida tarde de domingo con Isabel en casa, tumbados cada uno en un sofá y viendo una soporifera pelicula, recordaba aquella toma de conciencia. Habían pasado dos años y podía estar tranquilo en cuanto a mi retaguardia; la tenía perfectamente preparada para cualquier contingencia.

Quedamos tendidos los dos, desnudos en la cama. Isabel encendió un cigarrillo. Se lo recriminé y por toda respuesta me preguntó: "Y como fue esa primera vez de bud-sex". Me quedé pensando. Me vino a la memoria el cuerpo desnudo de Isaac en la ducha de los vestuarios del campo de rugby.
Cuanto entré en Arquitectura me preguntaron si quería probar en el rugby. Me pareció bien y comencé.
Hice amigos y empezamos a salir los fines de semana. Copas, jugar al penultimo, tablones de campeonato y un día amanecí en la cama de Isaac. Me iba a reventar la cabeza y a tientas me fui a la ducha. Me dejé llevar por la molicie del agua caliente acariciandome el cuerpo. Al frotarme el pubis noté con sorpresa que tenia semen seco entre los enmarañados vellos. Me salí de la ducha sin secarme como un miura recién bandirelleado. "¿Que pasó anoche, Isaac?, estoy lleno de lefa seca en los huevos"
Isaac muy tranquilo me contestó que nada, que me había hecho un pajote solo que la mano era la suya, de la misma forma que mi mano le había hecho una paja en su polla. Me dejó sin palabras. A duras penas, más que sorprendido en un hilo de voz, sintiendo que el mundo se me hundía bajo mis pies pude afirmar que yo no era maricón y que se había aprovechado de mi borrachera para que le hiciese una paja. No me importaba que él fuese gay, pero conmigo que no jugase. "Fuiste tú, Juan, es más, te empeñaste en chuparmela y no te dejé porque sabía que esto iba a pasar"
Quiso quitarle hierro al asunto, se acercó a mi, me echó el brazo al hombro y me dijo que no me agobiase, que una gayola era una gayola con tu mano o con otra y que lo olvidase, aunque si es cierto, dijo, que con otra mano es diferente, y si no me lo creía, que me la pelase con la izquierda. "Y venga vistete, que nos perdemos resistencia de materiales" zanjó así el incidente y no volvió a hablar de ello hasta dos meses después que en la ducha de los vestuarios, se acercó a mi cabina super empalmado y me pidió una mano amiga, y lo hice. Acabó rapido  me preguntó si yo necesitaba una mano, le negué con la cabeza, balbuceando: "ya sabes que no soy maricón" a lo que con un gesto de la boca me dijo: "ni yo, tu mismo". Se fue a terminar de duchar, yo terminé también, me vestí al tiempo que lo hacía él  y me dijo que si le acompañaba con los colegas a tomar unas birras. Me disculpé y pase el resto de la tarde rumiando en mi cuarto lo que acababa de suceder en las duchas.
Al día siguiente dispuesto a despejar todas las dudas que se me amontonaban me planté en el cuarto de la residencia de Isaac y sin mas preambulos y muy nervioso
casi que le grité: "vengo a, a, a que me hagas una paja". Se hartó de reir por mi apuro y despues me dijo sin ningún corte que me la sacase. Ante su naturalidad no supe como reaccionar; nunca barajé esa posibilidad, imaginé que me echaría de su habitación con cajas destempladas y ahí habría acabado todo. "Venga, tío echate en la cama y sacatela, que tengo mucho que estudiar" Se levantó muy resuelto, me empujó sobre la cama, me hurgó en la bragueta y me la sacó. "Joder, Juan, que clase de ayuda necesitas ¿y el empalme, tío? Le dije que estaba nervioso y soltandomela se levantó sonriendo: "querías probar, ¿no?" Me recompuse la ropa, me disculpé disponiendome a marchar y me agarró del brazo. Se me acercó a la cara más de lo que sería recomendable y temí que fuese a besarme. Fue todo rapido: "mira, tío, ni voy a besarte ni soy maricón ni tu lo eres, pero esto tampoco es un juego. Si necesitas una mano, en mi la tendrás. Como si la cosa se pone cruda y necesitas mi culo o la boca, pero nada más que eso. Sexo por sexo. Placer mutuo o no, orgasmo y fuera, los besos y las caricias son para mi novia. Te repito no soy marica y ya se ahora que tú tampoco. Y anda, largate, que tengo que estudiar".
Ese fin de curso, celebrabamos las notas, alguna matricula, sobres, notas y algún aprobado y a partir la pana esa noche. Isaac iba con una novieta medio formalizada, cada uno del equipo con una chica y yo con una compañera de curso, que hacía que fuese envidiado por muchos compañeros. Era una autentico modelo, bellisima y un cuerpazo de vertigo.
Estuvimos en diferentes sitios, nos calentamos más de lo que hubieramos deseado y a eso de las seis de la mañana las niñas dijeron basta. Isaac y yo las llevamos en su coche a sus casas y después cuando estaba llevandome a casa de repente aparcó el coche; me encaró con ojillos chispeantes: "Ahora entiendes lo que es de verdad un buddy. Yo necesito por lo menos una mano, ¿y tú? supongo que una mano también se te queda corta. ¿Vamos a mi cuarto?"
Yo hacía una hora que la erección me resultaba ya molesta, toda la noche rozandome con Sandra, pensando en que al final rematariamos, aunque fuese en los servicios, o el coche y el jarro de agua fría final. Necesitaba desahogarme, me dolían los huevos y la garganta se me acababa de secar definitivamente. Sin poder articular palabra le clavé los ojos en los suyos y con el corazón a doscientos pude balbucear: "que sea lo que tenga que ser; vamos". Isaac me dió una palmada en el muslo con fuerza: "Si, joder, sabía que podía contar contigo"
Arrancó y pisó el acelerador rumbo a la residencia.

                                                                       ... to be continued

lunes, 5 de marzo de 2018

EJECUCION CELESTIAL


Sobre el cadalso, inmovil, ansiosa
La víctima espera el verdugo,
Juez de dulces y severas condenas,
Verdugo sin misericordia al ejecutar
Tierno verdugo preparando al reo,
Lágrimas mansas ante el golpe que dará la vida.
Grito cohibido, sorpresivo ataque, golpe de dolor,
Y la muerte no llega, huye el dolor, entra la vida.
Reo que grita enloquecido que no acabe
Que no acabe el merecido castigo,
Las manos atadas, no hay defensa
La sentencia se ejecuta con meditada lentitud,
Morosidad pastosa que hace parar el tiempo,
El mundo conjurado en el puñal que rasga,
La vida concentrada en un punto,
Cuando el verdugo alcanza el castigo total
Se entrega a la ejecución angelical
La espada flamigera parte al reo
El reo da su ultimo grito y agradece castigo
Se sabe culpable de desear el cielo
Y al cielo se le envía entre espasmos.

viernes, 2 de marzo de 2018

CACERÍA SÁLICA


Husmeando como rata sucia,
Merodeando entre centinelas mudos
Se atisba carne fresca, carne humeda,
Una hidra venenosa crece en el vientre
Busca y busca alimentarse de vida blanca.
La boca seca babea de emoción insana,
Una pieza vivaquea entre arbustos secos
Se acecha, taimado se acerca hasta la presa,
Las fauces de hiena hedionda sonrien
La pieza de carne luce orgullosa, descarada,
Y la fiera abre su boca ofreciendo cobijo
La carne feroz entra a la cueva a pacer,
Llueve entre rocas sintiendo caricia golosa
Crece y crece, soberbia, la victoria
Hasta vomitar entre espasmos el tesoro
La fiera se alimenta, se relame y sonrie.
Observa su victima y con un ultimo lametón
Sin palabra, olvidando ya se pierde en la espesura.
Ya busca otra presa que le sacie
No descansa, guardia en alto, rebusca,
Otra presa, otro bocado, más vomito.
Cae la noche entre estremecimientos lubricos,
El hombre lobo se despoja de su piel
Hurtado en las sombras, al acecho, espera
Y come, presa tras presa hasta caer exhausto.
Las estrellas vigilan la cacería, centinelas quietos,
Hasta el alba que el monstruo se trasmuta.
Padre dedicado, esposo fiel, regresa de turno.

martes, 17 de octubre de 2017

SEXO, AMOR


Esa humedad cálida, asfixiante
Olor a cielo, paraiso deseado, inalcanzable,
Dedos como sierpes buscando nido
Manos temblorosas urgiendo, soñando...
Y tú, con esa mirada infinita, llameante
Ensortijando entre susurros mi deseo
Ofreces tu tórtola en sacrificio a mi aliento,
Vestal rompiendo sus votos contra mi locura.

Podría habitar tu cuerpo sin respiro,
Entregar mi alma a tu capricho
Fundir tu marmol con mi ebano
Y convertirme en estatua de fuego,
Cuerpo hecho boca para tu boca liquida
Boca que acoge tu cuerpo de tormenta
Torrente de agua viva que me nutre
Me transfigura en dios, esclavo de tus manos.

Y así, desnudos los dos de palabras
Hechos gesto azul y rojo, nos amamos,
Nos miramos y ya no existe mundo
Tú eres mi universo, yo tus estrellas.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

ENTREGA ABSOLUTA


Quiero sentirte, sufrirte,
Saborear el dolor de tu amor,
Tu olvido de agonía,
El desprecio de mi llanto,
Mi súplica en la nada.

Deseo esa punzada horrible,
En mi cuerpo,
En mi alma.
Recordar eternamente tu furia
       tu gemido al final,
       roto de amor.
Ese que te niegas,
El que tus ojos canallas delatan.
Añoro el dulzor de tu saliva,
La dulzura de tu boca al escupir,
La sed de tu sudor caliente,
El calor de tu piel abusiva.

Y espero sin esperanza
Con mi carne ansiosa de tu olor
Mis muñecas vacias de acero,
La espalda olvidada de tus caprichos,
Pezones tristes sin tus dedos,
Esas uñas sin piedad,
El cuello sin collar
Libertad como cadena fría
Que sin ti, cómo ¿podría usar?

No volverás, lo se,
Poder volver a vivir,
Entregarme a tu antojo
A tu escalofriante crueldad.
Volver a saborearme;
El dulzor de mi sangre,
Que tu robabas en mis labios,
El ansia de mi sed que tu aliviabas,
Salobre, caliente,
El hambre..., de lo tuyo,
Tu espalda al alejarte;
Sin una mirada atrás,
Sin un recuerdo,
Sin un adios.